Historia

Recuperamos Un Lugar Emblemático de la Provincia del Maipo

Doña Filomena Eyzaguirre de Infante donó a los Padres Redentoristas un terreno que comprendía una antigua construcción en adobe, de marcada arquitectura colonial española de principios del siglo XIX; con el propósito fundamental de que éstos religiosos atendieran en ese lugar un Convento y una Iglesia, que ofreciera la misa todos los fines de semana para la comunidad residente de Calera de Tango. Se le encomendó la ejecución de la obra al prestigioso arquitecto nacional, señor Sergio Larraín García-Moreno (Premio Nacional de Arquitectura en 1972), quién es considerado como uno de los más importantes exponentes del Movimiento Moderno en Chile; quien aceptó este trabajo tras la muerte accidental de su hermano menor Santiago abocándose en la construcción de un recinto, con un estilo bastante diferente al suyo que siempre se vinculó más con los elementos de vanguardia e innovación. El prestigioso profesional adosó a esta antigua construcción nuevas edificaciones que se integraron unas con otras a través de un conjunto de patios y pabellones de adobe; que, articulados en torno a un Torreón de Planta cuadrada, daban un acceso único al Convento y a la propia Iglesia, a través de portones de madera y ventanas con arcos de medio punto.

Durante determinadas fechas del año, el recinto se abre también a los vecinos de la comuna y al público en general, para que puedan asistir de manera gratuita a los eventos organizados por la Corporación Cultural de la Municipalidad de Calera de Tango

Por más de veinticinco años los Padres Redentoristas desarrollaron aquí una importante actividad pastoral y religiosa para la comunidad caletanguina, destacándose la labor del Padre Fernando Ortega como la más recordada en cuanto a su dirección. En este lugar muchos habitantes de la comuna contrajeron matrimonios, se bautizaron y también celebraron sus primeras comuniones, hasta que entrada la década de 1970 la congregación religiosa decidió cerrar el Convento y desafectar todas sus instalaciones, para proceder con su venta a una agrícola criadora de animales.

Por más de cuarenta años se llevaron a cabo actividades vinculadas al trabajo de la crianza de cerdos, pollos y otros animales en el recinto que sin lugar a dudas provocaron mucho daño a la infraestructura de la desafectada Iglesia y del desafectado Convento, que, sumado a los terremotos de 1971, 1985 y 2010 provocaron que el lugar se encontrara en un mal estado de conservación.

En el año 2015, la familia Caso De Diego, vecina del sector por más de treinta años, se decidió por adquirir la propiedad del recinto e iniciar ahí mismo un proyecto de restauración de cinco años, que permitió recuperar en su forma todas las instalaciones de esta construcción histórica imprimiendo un sello característico de lo que es la zona típica de Calera de Tango, sin alterar su sello colonial clásico.

Así, la mal conservada Iglesia, los destruidos salones donde antiguamente pernoctaban los religiosos, y la arquitectura de todo el lugar fueron recuperadas en su totalidad y se reacondicionaron todas las instalaciones de una manera acuciosa para que las personas que lo visiten o pretendan desarrollar una actividad social, corporativa o cultural en el recinto, se sientan en una armonía tal que les permita extraer vivencias que quedarán para siempre en su memoria.

Durante determinadas fechas del año, el recinto se abre también a los vecinos de la comuna y al público en general, para que todos ellos puedan asistir de manera gratuita a los eventos promovidos por la Corporación Cultural y la Ilustre Municipalidad de Calera de Tango, quienes se abocan con mucho esfuerzo la realización de actos y eventos de gran calidad para todas las personas de la comuna.